Aunque últimamente tenia pensadas varias entradas para el blog, me estaba costando hacerlas porque, simplemente estoy involucrado en varios proyectos y elegía dedicarle mas tiempo a estos que a publicar cosas que pudiesen ser útiles o simplemente informaciones sobre nuestras actividades…

Accidente de moto
El de la foto no soy yo, pero se parece mucho a lo ocurrido

Hoy, después de haber sufrido un accidente de moto y ya un poco recuperado me animo a hacer esta publicación después de verme forzado a suspender varias cosas, y de darme, de nuevo, cuenta de que no siempre elegimos lo que nos puede ocurrir (y en ocasiones cambiarnos la vida), pero siempre, absolutamente siempre podemos elegir como reaccionamos y que hacemos frente  a esas situaciones... Evidentemente no es algo que nazca con nosotros (o tal vez si y después lo vayamos perdiendo) pero se puede aprender y practicar para llegar a mandar sobre nuestros pensamientos y no dejar que estos manden sobre nuestras emociones.

Dicho esto quiero contaros una historia corta, pero intensa.  🙂

El pasado lunes, 16 de Octubre, como cada 16 de Octubre desde hace años, era un día especial para mi. Ese día celebramos mi mujer Lola y yo nuestro aniversario de boda, ¡29 años felices juntos! ¡29 años de honestidad, respeto y amor del uno hacia el otro!

Como cada día fui a mi trabajo en mi centro de Hipnoterapia y coaching, con la ilusión de que seguro que Lola se iba a encargar de preparar una velada inolvidable para los dos

Ese día en concreto y por varios motivos yo decidí ir a trabajar en moto (mas que nada lo hice porque quería prepararle una pequeña sorpresa )

A las 13,30, con toda la ilusión del mundo, pensando en llegar a casa y esperarla con el pequeño detalle que le iba a preparar salí del trabajo, muy tranquilo y, como digo, ilusionado…

Pues bien, apenas 10 minutos después, estaba tirado en el suelo analizando qué  parte del cuerpo me dolía más valorando mentalmente los  daños que tenia,  e intentando sopesar la gravedad de los mismos: Mientras circulaba por el interior de la rotonda un chico entro en la misma y me dio de lleno en el lateral de la moto.

Vino directamente a socorrerme y me decía que no sabia que le había pasado, si fue un despiste, el angulo muerto del coche… ¡el caso es que simplemente no me había visto!

Cuando me pude levantar del suelo con su ayuda y la de varias personas que se pararon para ayudar valoré ahora si y realmente el daño, estaba todo magullado, la rodilla la notaba hinchada, me dolía algo el pie y, por supuesto estaba bastante aturdido…. Así y todo arreglamos los papeles del seguro (parte amistoso de accidentes) y nos despedimos (el chico, se ofreció a ayudarme en todo momento en lo que hiciese falta)

Llame a Lola por teléfono y le pedí que viniese a por mi… ¡Con la sorpresa que yo le iba a preparar y la que realmente le iba a dar!

Llego y, aunque insistió en ir al médico yo no me encontraba tan mal como para ello… ademas, como soy autónomo y por la tarde tenia trabajo no quería pasarla toda en el Hospital… Y si podía ser quería que de una forma u otra celebrásemos nuestro aniversario.

Y así lo hicimos, ¡con la ilusión que había reservado Lola en un restaurante! ¡Con lo que nos apetecía a los dos poder celebrar nuestros 29 años juntos y

felices!

A mi el dolor por todo el cuerpo me había ido aumentando al enfriarse… el pie me dolía cada vez mas pero teníamos claro que  ademas teníamos algo más que celebrar… el darnos cuenta de nuevo que 1 segundo es más que suficiente… ¡Que fácil es dejar la vida!.

Después de la cena vi que  al moverme aquello iba a más

Así que el baile lo hicimos en el hospital. 🙂

Ahora estoy de baja, con la pierna vendada y dando gracias de que solo fuese eso… ¡Y por tener a la mujer familia y amigos que tengo!

Y continuará que ahora mismo ya no tengo muchas ganas de escribir pero creo que quedan cosas por contar. 😉


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